Hambre ¿es tu estómago o es tu cerebro?

Cuando tenemos hambre, buscamos comida y la comemos, simple ¿verdad? ¿Pero qué motivos son los que nos hacen tener hambre?. Un hombre medio que vive en el primer mundo come hasta 4 veces más de lo que le hace falta para vivir. Te enseñamos a saber si estás saciando tu estómago, o por lo contrario es tu cerebro el que te lleva a la nevera.

  • Hambre estomacal: Sus síntomas son dolor fuerte de barriga, sonidos estomacales frecuentes, físicamente necesitas comida. Cuánto más tiempo pasas sin comer más aumenta el dolor de barriga al igual que los sonidos. También depende de diversos factores como el hipotálamo, tus niveles de azúcar en sangre, niveles hormonales, y cómo de vacío está tu estómago. Son comunes el cansancio, estar de mal humor, dolores de cabeza o tener dificultad para concentrarse. Si tienes estos síntomas, tu estómago está hambriento!
  • Hambre mental: Al contrario que el hambre estomacal,  este otro tipo está causado por emociones como pueden ser estrés, depresiones, aburrimiento, incluso algunas veces por alegría. No es que tu cuerpo tenga hambre, solo que tiendes a comer más de lo normal porque no sabes cuando parar. Normalmente se suele abusar de un alimento en concreto, sin duda el más conocido de todos es el chocolate. La clave es en reconocer los dos tipos de hambre y saber parar a tiempo. gracias a nuestro cerebro, las comidas muy grasas o dulces nos hacen segregar substancias químicas llamadas opioides en nuestro torrente sanguíneo y son estos químicos los que nos provocan un estado de semi-euforia y nos incitan a seguir comiendo. El hambre mental a menudo es pasajera, nos puede dar un ataque de hambre, esperar un rato sin comer y por arte de magia el hambre desaparece, ese es nuestro cerebro.

Una manera de detectar si verdaderamente tienes hambre es pensar en una escala del 1 al 10, siendo 1 morirte de hambre y 10 estar hasta arriba de comida. Deberías comer cuando tu nivel imaginario llegue al 3 o al 4, no cuando estás al 1 o al 2, ya que corres el riesgo de atiborrarte de comida. Una vez que llegues al nivel 5 o 6 de esa escala deberías parar de comer para no estar demasiado lleno y sentirte incomodo.

Para combatir el hambre cerebral suele funcionar beber agua, es muy común confundir el hambre cerebral con sed.

¿Sabéis por qué recomiendan comer despacio y masticando bien?  A parte de digerir mejor la comida, es porque el estómago tarda hasta 20 minutos en enviar la señal al cerebro, por lo tanto si comemos rápido, es muy posible que nos estemos excediendo. Siempre recomendamos hacer 5 comidas al día mejor que 3, con porciones más pequeñas y más repartidas conseguimos acelerar el metabolismo y controlar más el hambre.

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